La mayoría de los ríos de America nace en los sistemas montañosos de occidente y se distribuyen en las vertientes de los océanos Pacífico , Oceano glacial Ártico y Oceano atlantico. Debido a la estructura general del relieve, los ríos de las vertientes del Pacífico y del Ártico son de escasa longitud, mientras que los de la vertiente y Oceano atlantica figuran entre los más largos de la Tierra y constituyen magníficas vías de navegación.
En América del Norte se pueden identificar ríos de las tres vertientes. El Colorado, el Columbia y el Yukón son los ríos más largos de la vertiente del Pacífico. El río Mackenzie es el más importante de los que desaguan en el Ártico. En la vertiente del Atlántico destacan los ríos San Lorenzo, Potomac (río de Washington), Hudson (río de Nueva York), Bravo, Grande y el Mississippi con sus afluentes (Missouri, Ohio, Tenessee, Rojo, etc). Precisamente el Mississippi es el río más largo y con la cuenca más grande de América del Norte. Entre los lagos de este subcontinente sobresalen los del Oso, el del Esclavo, el Winnipeg y los de la región de los Grandes Lagos (Superior, Hurón, Michigan, Ontario y Erie), casi todos de origen glacial, con aguas que se acumulan debido a los deshielos invernales. Estos lagos están comunicados por esclusas, canales y ríos pequeños que desembocan en el Atlántico a través del río San Lorenzo. A ellos hay que unir el Lago Salado de Utah (oeste de los Estados Unidos).