Tres grandes unidades estructurales componen el relieve americano:
1) Bloques arcaicos al nordeste (Escudo Canadiense y Montes Apalaches en América del Norte) y America del Sur(Escudo Guayano-Brasileño en América del Sur);
2) Una serie de cordilleras de plegamiento alpino en el Oeste afectada por numerosos movimientos sísmicos y volcanes (Montes de Alaska, Montes Brooks, Montes Mackenzie, Montañas Rocosas, Sierra Nevada, Cordillera de las Cascadas, Cadena Costera y Sierra Madre en América del Norte; Cordillera Centroamericana en América Central; y los Andes en América del Sur). El pico más alto de América está en los Andes y es el Aconcagua (6960 m.), mientras que el más alto de América del Norte es el McKinley (6194 m.); y
3) Enormes llanos centrales sedimentarios (las Grandes Llanuras y la altiplanicie mejicana en América del Norte y los Llanos del Orinoco en Venezuela, la Amazonia, el Gran Chaco y la Pampa, en América del Sur).
Por otra parte, hay que contabilizar la existencia de amplias mesetas en América del Sur: el Mato Grosso, la de Borborema y la Brasileña en Brasil; la Patagonia en Argentina y Chile; y el Altiplano Boliviano.
En cuanto a las Antillas, el relieve combina valles, montañas, llanuras y mesetas que representan un gran atractivo turístico sobre la región; en las islas más grandes podemos encontrar la Sierra Maestra (Cuba), y los macizos Selle y Hotte (Santo Domingo); el resto de las islas son puntas de montaña que sobresalen del mar siendo algunas planas y otras más escarpadas.